Química

La Química, ciencia natural que se ocupa de las características de las sustancias y de sus transformaciones, otorga al estudio de éstas un fundamento plenamente científico. Por sus descubrimientos y su amplia gama de aplicaciones, es una disciplina básica entre las ciencias naturales y un pilar esencial de nuestra civilización en los campos de la alimentación, farmacia, abastecimiento energético, producción de materiales de trabajo, tecnología informática, biotecnología y tecnología genética.

 

El objetivo principal de la asignatura de Química es, por un lado, el de acercar a nuestros alumnos a las preguntas, soluciones y formas de pensar de la Química, y, por el otro, el de transmitirles conocimientos técnicos y metodológicos. En este contexto, cobra especial importancia que adquieran una visión general de las sustancias químicas y de los grupos de sustancias.

 

En el Colegio Alemán, se enseña Química a partir del curso 8, y es una asignatura troncal hasta el curso 12 inclusive.

 

Partiendo de la gran variedad y de las características de las sustancias y de las transformaciones de las mismas, las clases pretenden despertar el interés por descubrir los procesos naturales y técnicos. El experimento como método esencial del conocimiento en las ciencias naturales, adquiere una importancia central. Entrena las habilidades de formular preguntas precisas y observar de forma exacta así como enseña a describir los fenómenos observados de forma clara y rigurosa. Analizar y explicar los resultados obtenidos, fomenta la capacidad de pensar en términos abstractos. Lo que caracteriza la forma de pensar en Química, es la necesidad de conectar el nivel de las percepciones sensoriales en el campo de las sustancias y sus transformaciones, con el de los modelos abstractos en el campo de las partículas.

 

Las clases de Química tienen como objetivo, contribuir a una comprensión de la sociedad industrial y sentar las bases para una formación ambiental, fundada en los principios de las ciencias naturales. Unos sólidos conocimientos químicos, son indispensables para una valoración previsora de las secuencias técnicas y una administración sostenible de los recursos naturales. Todo ello, en una época en la que la creciente escasez de las mismas topa con un aumento de la población mundial. De esta manera, se incentiva a los alumnos a adoptar una actitud responsable en el uso diario de las sustancias y materiales, y se les dota de la competencia técnica para participar en discusiones sobre temas de relevancia social que contienen planteamientos químicos.

 

Tomando como referencia las experiencias de la vida diaria, las clases ofrecen a los alumnos la posibilidad de formular planteamientos de forma autónoma y de desarrollar ideas para su solución. Esto se hace patente en el caso de los experimentos estudiantiles bajo supervisión de un profesor. Precisamente a la hora de llevar a cabo un experimento, los alumnos entrenan actitudes y habilidades de trabajo fundamentales, como el esmero y la constancia, además de una forma de pensar lógica, creativa e integral. Ser el responsable de realizar un experimento en todas sus fases, incentiva y aumenta la habilidad manual, fomenta la capacidad de trabajar en equipo y, por requerir un procedimiento seguro y respetuoso con el medio ambiente, aumenta el sentido de responsabilidad de los alumnos. El refuerzo de las competencias sociales y comunicativas que esto conlleva, contribuye de forma decisiva a nuestros objetivos educativos.

 

En los cursos 8 y 9, los alumnos adquieren tanto conocimientos fundamentales sobre las sustancias y sus características químicas, como las herramientas para interpretar estas características en el nivel submicroscópico. El curso 10, está dedicado a las bases de la química orgánica y, por último, el temario de los cuatro semestres de Bachillerato, comprende desde las reacciones redox, los procesos electroquímicos y los equilibrios químicos y de ácido-base hasta las materias plásticas y las naturales.

 




Atrás | Arriba | versión imprimible
Selección del idioma